Buscar la paz, aun en la desgracia

6 abril, 2017

Commentario

Derechos Humanos Matias Lorenzo Pisarello
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Víctimas por la paz es una iniciativa de la Asociación de Pensamiento Penal que aglutina personas que sufrieron las consecuencias de hechos delictivos y tuvieron la posibilidad de convertir el dolor y la frustración en acciones positivas, rechazando la idea que el mejor modo de afrontar los conflictos se encuentre en el endurecimiento de la ley penal. La historia de Matías Lorenzo Pisarello, uno de los integrantes de Tucumán, en primera persona.

 

Hace muchos años, mientras regresaba a casa con amigos, dos jóvenes sentados en una esquina nos preguntaron si teníamos fuego, si fumábamos. Los miramos, les dijimos que no, y continuamos nuestro camino. Cincuenta metros más adelante me di vuelta en busca de un taxi y esos mismos jóvenes me estaban apuntando con un arma. Del susto solo atiné a gritar, y uno de ellos me disparó a quemarropa. No tuve tiempo de reaccionar. Solo me cubrí y giré el cuerpo. La bala ingresó por mi espalda. Sentí un quemazón indescriptible y comencé a correr. Cuando me di cuenta corríamos los tres. Si, quienes me habían disparado y yo. Todos asustados, sin comprender lo que había sucedido. Me frené, busqué a mi amigo y luego de caminar un par de cuadras en estado de incomprensión, una camioneta me llevó al Hospital. Tuve suerte, el disparo había sido de tan cerca que la bala no tuvo más impulso que romper un par de vertebras. Los médicos llegaban, miraban la tomografía, me tocaban las piernas y se agarraban la cabeza. No me había pasado nada. Un desgarro y una bala incrustada a medio centímetro de la medula para recordar toda la vida.

Fue un momento raro. Siempre recuerdo esa corrida junto a mis agresores y el haber sentido que ellos estaban más atemorizados que yo. Nunca los juzgué. Nunca me detuve a maldecir y reclamar su captura y condena. Creí que esa solo situación los haría cambiar el rumbo de su vida.

Victimas por la Paz es algo de eso. Es sentir que esa desgracia no debe ser un obstáculo para pensar en el otro. Para intentar construir una sociedad mejor. Muchos de quienes hoy nos escudamos detrás de ese slogan convertimos el dolor y la frustración en acciones positivas. Creemos que la paz social se construye promoviendo la convivencia y la integración, y que el odio o el rencor solo profundizan la violencia. Los casos de Daniel, Sandra y Graciela, por citar algunos ejemplos, reflejan al máximo nuestra postura. Perdieron hijos y sin embargo transitan el camino de la comprensión y la búsqueda de soluciones reales para reducir la violencia. También nos acompaña Francisco, a quién unos jóvenes le rompieron la vidriera de su juguetería para robarle y Alexis que sufrió un asalto y secuestro en su propia casa, entre muchos otros.

En Victimas por la Paz estamos convencidos que otra sociedad es posible. Nadie podrá decirnos “porque a vos no te pasó”, aunque tampoco buscamos confrontar con otras víctimas, aquellas que entienden que la solución de los problemas se encuentra en el aumento de penas o en cárceles inhumanas. Nosotros levantamos la bandera de la pacificación social, de la integración y de la necesidad de escuchar al otro. No apoyamos al Estado cuando ofrece como única alternativa el endurecimiento de la ley penal. Creemos que una sociedad debería construirse en base a los problemas de todos, en soluciones integrales y analizando cada caso con sus particularidades.

Y ahí vamos, con esa bandera en alto, con el orgullo de saber que  a pesar de nuestras desgracias aún tenemos esperanzas de  erradicar la violencia con más comprensión y menos venganza.

 

Te podés contactar a info@victimasporlapaz.com.ar o entrá a www.victimasporlapaz.com.ar

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