Continúa la búsqueda de Daiana

9 mayo, 2017

Commentario

Géneros
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Desde el sábado 6 de mayo a la tarde, Daiana no aparece. Sospechan que un vecino y amigo de la familia de la joven está involucrado en la desaparición. La policía de Alderetes tardó en recibir la denuncia y buscarla. Aunque ya fueron arrestadas cuatro personas, todavía no hay rastros ni explicaciones de lo que sucedió.

Siguen buscando a Daiana. Una joven del asentamiento Julio Abraham, sobre la ruta 304 en la entrada de la ciudad de Alderetes, fue vista por última vez el sábado 6 de mayo a las 18:30. Desde ese día su familia, vecinos y amigos esperan una noticia. La policía tardó en tomar la denuncia y buscarla, y no logran encontrarla. Detuvieron a su vecino, un hombre que se ganó la confianza de su familia hace años, quien mantuvo el último contacto con Daiana cuando le pidió que se encontraran en la ruta para hacer unas compras. Después comenzó el calvario de la búsqueda, que llevó a la policía a rastrear una cortadora de ladrillos, un monte, y un horno.

El 30 de marzo pasado, Daiana cumplió 17 años. Nació en una familia numerosa con cinco hermanas y dos hermanos. Tuvo que dejar sus estudios secundarios para reemplazar a su hermana, que recientemente fue madre, en un trabajo como empleada doméstica cama adentro. Salía de su casa los lunes y volvía los sábados.

El 6 de mayo llegó a la casa materna a las 16:30. Como era habitual su madre, Susana Cisneros, le pidió que fuera a comprar unos comestibles. Ella accedió. Tomó los recaudos que tienen en cuenta la gran mayoría de las mujeres por temor. Dejó su celular, avisó que se iba con un vecino de confianza y salió hacia la parada del colectivo 122. A la solicitud de su madre, se sumó el pedido de una amiga para que le trajera pañales. Llevaba 300 pesos.

Hace tiempo que Daiana sentía miedo. Miraba las noticias y seguía las desapariciones de mujeres jóvenes en las redes sociales. Temía que le pase algo. Ese temor era conocido para sus familiares.

Acordó por mensajes de texto el encuentro con Darío Suárez, el vecino de enfrente. Su familia lo conocía hace cuatro años y solía llevar a sus hermanas y a su madre a realizar ese tipo de trámites.

“Él le mandó un mensaje preguntándole qué hacía y ella le contó que estaba en la casa. Entonces él le dijo que necesitaba un favor y ella también le dijo que necesitaba un favor. El hombre le dijo que iba a dejarle un regalo a su mamá, pero él no tiene mamá. Ella no se dio cuenta. Le teníamos una gran confianza, le brindábamos lo mejor, hace cuatro años que lo conocemos, lo ayudábamos en todo y él a nosotros también. Ha sido un amigo pero también tenía sus partes, es mujeriego. Estado con una mujer y después con su hermana, con las dos ha tenido hijos. Como amigo era muy bueno hasta ahora. Creemos que él es el responsable porque le pidió a mi hermana que vaya a la ruta, que no iba a pasar por su casa. “No le digas a tu mamá que vas a ir conmigo, decile que vas a ir sola y que vas a ir en colectivo”, relató Yanina Garnica, hermana de la joven, siguiendo el contenido de los textos que encontraron en el celular.

El recorrido hasta el almacén no dura más que unos cuantos minutos. “Como ella siempre va y vuelve, no se demora mucho. Le dijo a mi mamá ‘me voy con Darío, me va a llevar en la moto’, no le hizo caso a él”.

A la 18:21 marcó el último mensaje que intercambió con Suárez, que le puso “ahí voy”. Ella lo esperó un poco más allá de la parada del colectivo 122.  Los mensajes coinciden con la hora en que la vieron por última vez. Un vendedor ambulante la vio cuando se subía a una moto, según relata su hermana.

A medida que pasaba el tiempo, lo que parecía una demora se transformó en preocupación cuando la madre observó que su vecino llegaba en la moto sin su hija. El negó haber estado con ella, según la familia de la joven. “Mi mamá estaba tranquila, desconfiaba, pero todavía no había visto el teléfono de Daiana cargándose. Cuando se dio cuenta, se le pusieron los nervios de punta. Y le fue a reclamar a Darío, ‘vos la tenés a mi hija, donde la tenés’. Él negó que haya tenido una conversación con ella. Por lo menos sabemos que es él gracias al teléfono de ella”, agradece Yanina que por lo menos supieron por dónde comenzar a rastrear lo que sucedió con su hermana.

 

Cuando se hizo de noche ese sábado, Yanina y su marido, junto a un amigo se dirigieron hacia la “cortadora de ladrillos”, el lugar de trabajo del sospechoso. “Él estaba ahí. Y le fui a preguntar por las buenas, si sabía algo de mi hermana”. No obtuvieron respuestas. A las 22 horas, fueron a radicar la denuncia en la comisaría de Alderetes, donde los recibieron solo dos policías. No les tomaron la denuncia alegando que debían pasar 24 horas desde la desaparición de Daiana para hacerla.

Su familia y vecinos no se detuvieron. A la madrugada, fueron nuevamente a la “cortadora de ladrillos”, donde se encontraron con la suegra de Suárez, quien los dejó pasar a un predio enorme a seis cuadras del asentamiento. En el monte encontraron un colchón, ropa interior de hombre pero ningún rastro de Daiana. Mientras tanto, ardía el horno del establecimiento. Un gran temor los invadió.

Recién el domingo apareció la policía. A las 11 de la mañana, llegaron al barrio y detuvieron a las mujeres que estaban en la casa del sospechoso. Suárez no estaba allí en ese momento y se entregó unas horas después. Aunque los peritos se movilizaron hasta el lugar y un grupo de la policía se dedicó a rastrillar la zona de la “cortadora de ladrillos”, todavía no hay registros de Daiana.

La familia continúa la búsqueda sin descanso, desde hace tres días. Temen por el tiempo que se perdió mientras la policía no la buscaba. La familia de Daiana ya no se encuentra sola en la búsqueda. Los vecinos del barrio decidieron cortar la ruta que está frente al asentamiento, en la mañana del martes al mediodía. “Queremos que busquen en otros lados pero por ahora solo buscan ahí. Tengo la esperanza de que esté con vida. Pero yo sé que mi hermana ha ido a parar a manos de otros”, es el mensaje de Yanina para continuar investigando sobre lo que le pasó a su hermana.

Los teléfonos para aportar datos a esta búsqueda son 4940408 – 153491036.

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