¿Cuántos muertos más por la droga tendremos este año sin el trabajo de los profesionales?

14 septiembre, 2017

Commentario

Territorial Trabajadores
Share on Facebook87Tweet about this on Twitter0Share on Google+0

Trabajadores de la Secretaria de Adicciones realizaron una protesta esta mañana frente a la sede del Ministerio de Desarrollo Social en reclamo por la inmediata reincorporación de los 30 trabajadores despedidos. Con el apoyo de la Hermandad de los Barrios, entre otras organizaciones políticas y sociales, olla popular de por medio, sólo obtuvieron como respuesta informal un ofrecimiento de 20 contratos en condiciones precarias. 

Para Gabriel Yedlin, Ministro de Desarrollo Social, es una movida política; para los trabajadores, una cuestión de salud.

“Hay compañeros que hace cinco años están trabajando en la Secretaria en estas condiciones tercerizados y precarizados a través de fundaciones, organismos y otras modalidades de contratación. Hay compañeros como yo, que soy técnica Psicóloga, hace tres años que estoy en el dispositivo de Los Vázquez, y de esos tres años que llevo trabajando solo fui contratada uno, con un contrato de tres meses sin ningún tipo de cobertura”, denunció Gabriela Morales Perrone, Psicóloga del equipo técnico del dispositivo del barrio Los Vásquez.

En este sentido, explicó que la protesta “surge a partir del reclamo por la reincorporación inmediata de 30 compañeros despedidos con distintos tipos de contratación, de los cuales 22 compañeros reclaman un contrato de locación de obra que se les venció hace un mes, y los 8 compañeros restantes estamos hace 10 meses esperando otro tipo de contratación de planta transitoria, pero hasta la fecha sin ninguna novedad”.

Según advirtió, el reclamo vas más allá de los puestos de trabajo: “este reclamo tiene que ver con planificar estrategias y políticas de Estado en relación a las adicciones porque entendemos que los procesos de recuperación de chicos en consumo no se pueden hacer en tres meses y mucho menos se pueden cortar. Entonces la situación de los procesos terapéuticos no se ajusta a las propuestas contractuales. Por eso nosotros elaboramos una propuesta donde planteamos que como mínimo un contrato dure un año, entendiendo que son procesos individuales, grupales y comunitarios, y que eso no se hace en dos meses”.

Por su parte, Laura Ruiz de Huidobro, Trabajadora Social del dispositivo del barrio Costanera, comentó: “en este último tiempo una gran cantidad de pasantes ingresaron a la Secretaria para realizar estos trabajos. Pero si bien es necesario su aporte porque están en etapa de formación, precisamente necesitan técnicos que los puedan acompañar en esos procesos, que puedan supervisar su práctica por el nivel de riesgo en la que uno trabaja. Esto nos demuestra una falta de responsabilidad del Estado de mandar a los barrios a estudiantes en estas condiciones”.

Mientras se llevaba a cabo la olla popular frente a la sede del Ministerio de Desarrollo Social, los trabajadores fueron convocados a una reunión informal con el Director de Adicciones, Braulio Fanlo. En ese encuentro les ofrecieron 20 contratos de locación de obra, en las mismas condiciones laborales de precarización en la que vienen trabajando, hasta enero del 2018. Con la promesa de extender esos contratos una vez aprobado el presupuesto de 2018 en marzo.

 

“Subestiman la lucha de los compañeros y naturalizan la precarización, no tiene una real dimensión de la problemática del consumo en los barrios”, comentó el psicólogo Emilio Mustafá. “Haremos una asamblea para definir como seguimos, porque son 30 compañeros despedidos, no 20, esperando que se pueda tomar una medida de fondo porque la situación no da para más”, agregó.

“Llamamos a un dialogo al ministro y a los funcionarios para planificar políticas estratégicas de Estado con los correspondientes presupuestos para sostener los puestos de trabajo, porque la realidad es que aumentó el consumo, aumentó el narcotráfico, y las medidas son totalmente insuficientes por parte del Estado”, concluyó Mustafá.

Ante las declaraciones de Yedlin, entre otros funcionarios que desmintieron los despidos y el desmantelamiento de los dispositivos, Morales Perrone expresó: “Yo creo que los efectos del trabajo terapéutico que se viene realizando en los más de 32 barrios están a la vista. Yo me preguntaría que pasa si estos equipos efectivamente dentro de cinco meses de no estar prestando sus servicios en las comunidades, ¿cómo estaremos sin este tipo de asistencia? Es indignante que no puedan escuchar un reclamo que va más allá de una cuestión política y que en todo caso sí tiene que ver con una política que tenga que resolver el abordaje de las adicciones de tantas familias devastadas, de tantos chicos muertos, y porque al final tiene que ver con la vida, sobre todo con la vida de los jóvenes”.

“Genera mucha bronca y mucha tristeza el hecho de que el Estado no reconozca el equipo de formación que tiene trabajando y que no pueda abordar lo que implica trabajar en adicciones. Porque no se trata solamente de estar en los lugares de trabajo, en el territorio, sino también implica articulaciones con múltiples instituciones que pueden abordar la problemática de forma integral teniendo en cuenta la complejidad”, agregó  Ruiz de Huidobro.

Para la Hermandad de los Barrios, la decisión de no continuar los contratos de los profesionales que trabajan en los barrios, es liberar las zonas para el flagelo de la droga. “Nosotros estamos acá apoyando a los trabajadores por su fuente laboral, porque los funcionarios no pueden decidir dejar sin trabajo a treinta personas comprometidas con el abordaje de adicciones en los barrios. Estos trabajadores a veces trabajan más de las horas que corresponde para poder asistir a un chico para salir de la droga, pero los funcionarios no tienen en cuenta todo ese trabajo. Pero a los gobernadores no les conviene que estos trabajadores se dediquen a recuperar chicos de las adicciones, para que no tomen conciencia de la real situación que se vive. Es el famoso “no avivemos giles”. Se trata de recuperar la salud de nuestros jóvenes, se trata de que se dejen de morir”, expresó Analía, referente del barrio Santa Inés.

Con angustia y preocupación la Hermandad continuará acompañando la lucha de los trabajadores, porque “la droga avanza día a día, porque los barrios no dan para más. Porque nosotros sabemos que se acerca fin de año y el consumo se acrecienta. Están decidiendo dejar zonas liberadas, porque no vamos a tener a profesionales que estén conteniendo a los jóvenes y ayudando a las familias. Imagínate si cuantos muertos tuvimos el año pasado, este año cuántos más vamos a tener sin el trabajo de los profesionales en los barrios”, finalizó Analía.

De parte del Gobierno sólo hay más promesas.

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Agencia de Prensa Alternativa - 2017-