EL COLECTIVO #NIUNAMENOS, ECO DE LOS DEBATES DE LAS MUJERES

10 febrero, 2017

Commentario

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En un paso más hacia el histórico paro internacional de mujeres del próximo 8 de marzo, se reunió en Tucumán el Colectivo #NiUnaMenos. O lo que, al menos, intenta conformarse como tal. Es que el encuentro no estuvo desprovisto de debates ni discusiones, como es esperable en instancias donde confluyen organizaciones de la más amplia variedad, sectores independientes o recientemente organizados y se ponen en cuestión las condiciones de las mujeres y cuál es la mejor manera de resolver esas necesidades. Donde la política va por delante de lo organizativo. O la búsqueda de lo organizativo y lo político como una unidad donde lo democrático y lo combativo confluyan para generar los cambios que se buscan.

En esta tercera convocatoria, los puntos en tensión fueron principalmente dos: el rol del Colectivo #NiUnaMenos y, a partir de eso, el texto del llamamiento o documento con el que se convoca a la jornada del 8M. Cabe rememorar que en la primera convocatoria en Tucumán tuvo una escasa asistencia: apenas cinco personas. Las posteriores reuniones multiplicaron la presencia de organizaciones de mujeres, feministas, sindicales, de derechos humanos, artistas, colegios de profesionales, comunicadores. En el segundo encuentro, se debatió el llamamiento lanzado por el Colectivo de Buenos Aires, que fue cuestionado por algunas de las presentes por no definir las responsabilidades políticas de las situaciones que viven diariamente las mujeres.

El primer punto pone en tensión las maneras en que las organizaciones de mujeres y feministas venían organizando las jornadas de lucha. A las articulaciones que se daban antaño se sumaron en el último período las manifestaciones que espontáneamente se dieron en las redes sociales por parte de mujeres periodistas de medios importantes de Buenos Aires. “La convocatoria nació de un grupo de periodistas, activistas, artistas, pero creció cuando la sociedad la hizo suya y la convirtió en una campaña colectiva.

Sin embargo, eso llevó al debate central que es el carácter del 8M. Vicky Disatnik, de La Casa de las Mujeres Norma Nassif, abrió la discusión. “Tenemos diferencias con el llamamiento. Está lavada las responsabilidades políticas de Macri y Manzur en nuestros padecimientos, desconoce la historia de luchas de las mujeres. El 8 de marzo no es una actividad feminista. Hay diferencias entre el movimiento feminista y el movimiento de mujeres. No es lo mismo. Desconocer eso es desconocer la historia del 8 de marzo. Tampoco está claro quién convoca a esta reunión. En Buenos Aires fueron periodistas y comunicadoras. Acá no pasó eso”, cuestionó Disatnik aunque aclaró que “hay que buscar puntos de unidad para trabajar juntas, hacer del 8M una jornada combativa y poner en el blanco a los gobiernos de Macri y Manzur”.

Dos de las convocantes del Colectivo #NiUnaMenos de Tucumán, Valeria Totongi y Celina de la Rosa, respondieron el planteo. “Lo que se presentó es un llamamiento, no un documento, elaborado por las compañeras de Buenos Aires. Se puede hacer otro. Esto es una red donde cada organización, cada compañera, trae sus sugerencias, sus aportes. La idea es que este espacio sea lo más amplio posible. Tal vez lo que moleste es la amplitud. Hay que discutir la política en vez de cuestionar la organización de este nuevo espacio”, expresaron y agregaron que “es difícil organizar a las periodistas de Tucumán. Hay muchos prejuicios y miedos. Queremos incluir a esas compañeras, por eso formamos el espacio de comunicadoras del #NiUnaMenos. Y proponemos que se hagan reuniones con gremios, organizaciones territoriales, etc.”.

A continuación, Soledad Deza, abogada de Belén y referente de la Fundación Mujeres por las mujeres, planteó que “el feminismo no excluye las demandas del movimiento de mujeres. La lógica patriarcal de los partidos a veces no ayuda a ver esto. Es un momento histórico que requiere respuestas feministas. Tenemos que pensar que no hay documento que pueda identificar 100% a las mujeres ni a las organizaciones. Hay que darle una identidad local al llamamiento y buscar los puntos que unen. No los que desunen”.

En consonancia, Margarita, del Comité de América Latina y el Caribe para la Defensa de los Derechos de las Mujeres (Cladem) consideró que hay que buscar “4 o 5 puntos de unidad” para elaborar un documento y que cada organización acuda a la marcha con su propia identidad. En respuesta, Verónica, también de la Casa de las Mujeres, reiteró la necesidad de un documento que denuncie las condiciones laborales de las mujeres como principal. “Hay mucho miedo con la situación social, con la pérdida de los puestos de trabajo y el incremento de la violencia hacia las mujeres. Eso tiene que estar reflejado”, apuntó.

16707077_1600088946673392_601773698_nAlejandra Del Castillo, del Plenario de Trabajadoras, defendió que “hay intenciones de coordinar un gran paro internacional de mujeres y no centrarse en las diferencias. Rescato ese espíritu de unidad. Este es un paro diferente porque cambió la situación social y política y estamos sentadas juntas organizaciones que antes no dialogábamos”. Por eso, convocó a consensuar consignas.

Silvina Pereda, de Pan y Rosas, se preguntó si el Colectivo “es una red o son las periodistas”. Consideró que hay que buscar un método de trabajo propio, adaptado a las necesidades de Tucumán. “Ese llamamiento tiene una identidad que choca contra otras identidades. Creo que está mal negar que la historia del 8 de marzo como día internacional de las mujeres trabajadoras y cómo fueron esas jornadas históricamente pero también está mal creer que es lo mismo que todos los años cuando cambió el contexto mundial”. Lita Alberstein, de Juntas y la Izquierda, que reivindicó “la historia del 8M pero este paro es distinto por la situación nacional e internacional”. Citó como ejemplos la movilización en las 500 ciudades contra Trump, la lucha de las mujeres mexicanas, el ejército de mujeres kurdas. Y planteó que “estamos en un momento de mayor opresión y vulneración, por eso hay que luchar. En ese documento falta nombrar al Papa Francisco y la Iglesia Católica, responsable de la ideología misógina y patriarcal”.

La discusión no se cerró. El próximo miércoles (19.30 horas en la Asociación de Prensa de Tucumán) será momento de seguir profundizando el debate, coordinando acciones y avanzando en la organización del paro del 8M. Fue importante la presencia de gremios: Ate, Sitraju, APT, Adiunt y Sadop. Una representante de las trabajadoras estatales expresó que “entendemos la necesidad de participar y que ni Macri ni Manzur son nuestros amigos. Hace falta organizarnos y pedir a los gremios que convoquen a asambleas de bases para definir la modalidad del paro”.

Las mujeres están de pie. Son protagonistas de sus propias luchas. Y en ese andar, van buscando el mejor camino para triunfar.

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