“Ganamos un derecho que nos fue suprimido a último momento por la dictadura militar”

13 septiembre, 2017

Commentario

Géneros
Share on Facebook0Tweet about this on Twitter11Share on Google+0

Chile recientemente salió del grupo de seis países del mundo que prohíben el aborto en cualquier circunstancia incluso cuando la vida de la mujer está en peligro. La ley promulgada  garantiza la interrupción del embarazo en casos de violación, riesgo de vida para la madre e inviabilidad del feto.  El movimiento de mujeres chileno ha recorrido un proceso con obstáculos de conservadores que niegan los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres. Claudia Dides Castillo, socióloga chilena, de la organización no gubernamental MILES en una entrevista con APA desarrolla un balance de los significados que se desprenden de esta nueva legislación.

¿Qué ganaron las mujeres chilenas con la obtención de las causales de aborto no punible?

Ganamos un derecho que nos fue suprimido a último momento por la dictadura militar porque lo tuvimos hasta 1989. Ganamos que no se nos considere como delincuente cuando nos veamos obligadas a recurrir a una medida dolorosa pero necesaria como es el aborto en las tres causales. Logramos que se reconozca el derecho a la autonomía y libertad reproductiva en estas tres causales. Y ganamos el haber dejado atrás el miedo a ser criminalizadas y denunciadas

¿Cuáles fueron los principales obstáculos que tuvieron en el proceso de conseguir estas tres causales?

El principal obstáculo fue y sigue siendo el conservadurismo extremo de los sectores más retardatarios de nuestra sociedad ligados a la derecha y a los integrismos religiosos que afloran de manera preocupante en nuestra sociedad, como pudo observarse en las agresiones sufridas por la Presidenta de la República en el Tedeum evangélico de la semana pasada (11 de septiembre).

Un segundo obstáculo fue lidiar con los sectores conservadores de la coalición gobernante. Si no hubiese habido voluntad política del ejecutivo y la lucha permanente de la sociedad civil en apoyo a este proyecto,  difícilmente se podría haber avanzado y lograr que se aprobara esta ley.

El tercer obstáculo fue el Tribunal Constitucional que se ha transformado en bastión y defensa de los intereses de la derecha y del conservadurismo, quienes pesé a haber aprobado las tres causales finalmente, ahora aprobaron la objeción de conciencia institucional, borrando así de una plumada todo lo avanzado. Ese es el pretexto que el conservadurismo se jugara en usar ahora para evitar la implementación efectiva de esta ley.

¿Cómo repercute el logro de las causales en el contexto latinoamericano?

Me parece que esto ayuda a los países que aun criminalizan como EL Salvador y Nicaragua entre otros. Esta es una larga lucha de conquista de derechos en un concierto internacional.

Cuando cambia una ley de esta naturaleza en nuestro continente sin duda que tiene repercusiones para los otros países, tanto para los que gobiernan, los parlamentos, poderes judiciales sino también para los diversos actores que luchan por los derechos humanos tanto las organizaciones de mujeres, feministas  hasta los profesionales de la salud como lo es en este caso.

Los países se van comprometiendo con diversos acuerdos internacionales lo que nos sirve para monitorear el respeto a los derechos humanos de las mujeres y mejorar la calidad y los proyectos de vida de las mujeres así como los servicios de salud sexual y reproductiva.

¿Cuáles son nuevos desafíos que se presentan con este logro? 

Son muchos los desafíos, en nuestro caso lo primero es la implementación de la ley. Para ello hemos conocido muy bien las experiencias de Ciudad de México, Colombia y Uruguay y hemos aprendido de sus propios avances y obstáculos. La objeción de conciencia institucional que quedo lamentablemente incluida en la ley por el fallo del tribunal constitucional es uno de los grandes escollos, dado que existe una estrategia de los sectores conservadores para evitar que se pueda implementar la ley. Otro desafío es la preparación de los profesionales de la salud en estas materias que por 28 años no se trataron y donde existe un atraso muy grande en términos de conocimientos prácticos que no se impartieron en carreras de la salud. Un tercer desafío es la promoción y defensa de la ley por parte de las mujeres para que puedan ejercer su derecho a decidir.

 

* La Corporación MILES Chile es una organización no gubernamental de derecho privado sin fines de lucro. Desde sus inicios en el año 2010 su misión es generar conocimientos, políticas públicas, cambios legislativos, formar, capacitar y articular redes para promover los derechos sexuales y reproductivos en el país en el marco de los derechos humanos contribuyendo al  mejoramiento de los servicios integrales de salud sexual y reproductiva. Se reconoce la sexualidad y la reproducción como un derecho, declarándonos respetuosos de las personas independiente de su raza, credo, origen étnico, ideología política, género, capacidades, orientación sexual o edad.  http://mileschile.cl/

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Agencia de Prensa Alternativa - 2017-