Huevazos y ollas populares contra el hambre

20 julio, 2017

Commentario

Trabajadores
Share on Facebook17Tweet about this on Twitter0Share on Google+0

La jornada nacional de lucha por la emergencia social y alimentaria se replicó en Tucumán con dos masivas movilizaciones. Por un lado, marcharon la CCC, los Frente Popular Darío Santillán y Frente Popular Darío Santillán Corriente Nacional, y el Sindicato de Municipales de Aguilares que arrojaron huevos en la gerencia de empleos. Al mismo tiempo, la Corriente de Trabajadores de la Economía Popular (Ctep) realizó cinco ollas populares.

Una lluvia de huevos golpeó contra el vidrio del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación en pleno centro tucumano: militantes de la CCC, el Frente Popular Darío Santillán, el Frente Popular Darío Santillán Corriente Nacional y el Sindicato de Municipales de Aguilares expresaron así su descontento por el “empeoramiento de las condiciones de vida, porque la desocupación se acrecienta y en repudio a la represión y despidos que suceden día a día en la Argentina”. Así lo sintetizó Hugo Heredia, referente del FPDS.


Casi 10 mil personas movilizaron hacia los ministerios de Trabajo y de Desarrollo de la Nación para culminar en Plaza Independencia, con cortes de calles en diferentes puntos del centro. Fueron recibidos por funcionarios de segunda línea que reiteraron la propuesta que Gabriel Yedlin, ministro de Desarrollo Social de la Provincia les había hecho hace 15 días: 500 bolsones. ” La propuesta es indecorosa, indignante e indecente. La pérdida de programas de empleos es mes a mes; entre las tres organizaciones, se cayeron más de 300 en las últimas semanas”, explicó Heredia. Volvieron a insistir en su pedido de nuevos puestos de trabajo y aumento de cupo en los programas de empleo con contraprestación laboral. El próximo 26 serían recibidos por el gobernador Juan Manzur. De no concretarse la reunión, repetirían la jornada el 27 de julio con acampes frente a Casa de Gobierno para reclamar por la emergencia social y alimentaria.
“Si estábamos para la mierda, ahora estamos recontra para la mierda”. Cinco ollas humeaban y destilaban el olor a guiso de arroz con pollo que se cocinaban para mil personas en la Plaza Yrigoyen. Eran los integrantes de la Corriente de Trabajadores de la Economía Popular (Ctep) conformada por el MP La Dignidad, Seamos Libres, Corriente Pueblo Unido, Movimiento Evita y la Poderosa.


Varios fueron los reclamos que se planteaban: el empeoramiento de las condiciones laborales para los trabajadores y trabajadoras formales, la emergencia alimentaria y social y cómo todo eso repercute en trabajadores y trabajadoras informales. ” Por cada desempleado de la economía formal, se calcula que repercute en tres pérdidas de empleos de trabajo de la economía informal. Desde lo general, la protesta apunta a eso”, explicó un integrante de la Poderosa.
Por eso pidieron la intervención de las organizaciones sociales en los programas del ministerio de Trabajo que se van cayendo, que se van recortando y que nunca funcionaron como debía ser. “Nunca se bajaron las herramientas necesarias ni se dio viabilidad a los proyectos que presentamos desde las organizaciones para hacer mejoramientos infraestructurales en los barrios, en los espacios públicos, en la plaza, en escuelas. Pedimos que no se pierda eso. Es un ingreso importante para la familia. Queremos que se lo integre al salario social y complementario que se impulsa desde la ley de emergencia social”, agregó el referente barrial.
Todas las organizaciones de la CTEP impulsan comedores y merenderos dentro de los barrios que los sostienen con mercadería que consiguen de distintas instituciones del Estado a través de movilizaciones, de presentaciones de notas que solo llegan a buen puerto cuando salen a la calle o financiadas con actividades que hacen desde sus asambleas. “Hoy es cada vez más necesario: aumentan los merenderos, los comedores y las raciones decrecen. Nos sacaron la leche que es un alimento primordial”.
También reclamaron herramientas de trabajo. Con los programas de inclusión laboral que articula desarrollo social, se abrieron posibilidades laborales. “En los barrios pudimos armar cooperativas de trabajo, de producción, de servicios de acuerdo a las necesidades y saberes de cada barrio. Pero nunca nos bajaron las herramientas. Cobramos salarios de 4030 pesos, que son la mitad del mínimo, vital y móvil, y nos pusimos a laburar con herramientas propias”, amplió el representante de La Poderosa.
Por todas estas razones, la jornada nacional de lucha tendrá una nueva instancia el próximo jueves si no hay respuestas a los reclamos.

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Agencia de Prensa Alternativa - 2017-