Juicio Paulina Lebbos: comienzan a desnudarse las maniobras de encubrimiento

2 marzo, 2018

Commentario

Tucumán

Los testimonios de los amigos de Paulina Lebbos dejaron más dudas que certezas. La declaración de una nueva testigo planteó nuevas incógnitas. La pista del tráfico de drogas cobra fuerza. “Esta es la prueba de que hubo maniobras de encubrimiento”, dijo Alberto Lebbos.

Lejos de lo que se esperaba, los testimonios de las hermanas Virginia y Jimena Mercado dejaron más dudas que certezas sobre lo que ocurrió la última noche que vieron con vida a Paulina Lebbos, el 26 de febrero de 2006.

Entre el lunes y el miércoles de esta semana declaró el llamado “grupo del abasto” en el marco del juicio que investiga el asesinato de la estudiante y su posterior encubrimiento. Se trata de Virginia y Jimena Mercado, Alejandro Aramayo (primo de las Mercado), Gisela Rennis, Diego Martín y Claudia Cequeira, los seis amigos que compartieron la salida de aquella noche del 26 de febrero.

Entre ellos no hubo acuerdo en algunos puntos, entre ellos, el horario de salida del departamento de La Rioja 415, donde vivía Virginia Mercado, el horario de salida del boliche y el camino que hicieron de regreso. Lo que sí quedó aclarado fue que Diego Martín y Claudia Cequeira (que entonces eran pareja) se fueron primero del boliche. Luego le siguieron Jimena mercado, Gisela Rennis y Alejandro Aramayo. Todos concluyeron que Virginia Mercado y Paulina Lebbos quedaron solas en el boliche.

Tanto al tribunal como a las partes les llamó especialmente la atención los testimonios de Virginia y Jimena, quienes incurrieron en numerosas contradicciones. Esto generó inconvenientes en el desarrollo de las audiencias porque se esperaba que estos testimonios echaran luz sobre la secuencia de la última noche con vida de Paulina Lebbos.

Careo

Durante las declaraciones de los integrantes del “grupo del abasto” surgió un dato desconcertante. En un pasaje de su testimonio, Jimena Mercado arrojó un dato que no estaba en el expediente. Dos o tres días después de la desaparición de Paulina, contó Mercado, dos hombres se presentaron en la puerta del departamento de Rioja 415. Los hombres, siempre siguiendo el relato de Mercado, estaban vestidos de traje, no tenían identificación de alguna fuerza de seguridad y portaban armas. Aduciendo un allanamiento ingresaron al departamento y revolvieron las habitaciones. En un primer momento, Jimena Mercado dijo que en ese episodio su hermana Virginia y su primo Alejandro Aramayo se encontraban en el departamento.

Sin embargo, ni Virginia ni Alejandro aseguraron que ese episodio haya ocurrido efectivamente. Por esto, se solicitó un careo entre los tres para aclarar este dato. Después de unos minutos, Jimena sólo alcanzó a decir que tal vez estaba confundida y ellos no estaban en el departamento cuando ocurrió dicho episodio.

Una testigo clave

Uno de los puntos fuertes del testimonio de Virginia Mercado fue cuando desmintió conocer o tener algún vínculo con miembros de la barra brava de Atlético Tucumán y saber si Paulina y su ex pareja César Soto los tenían. Sin embargo, quedó demostrado que Mercado tuvo un cruce de llamadas con una línea de celular a nombre de una mujer que a su vez había hablado con su hermana Jimena, Gisela Rennis,  Walter “chichilo” Acevedo, Barra brava de Atlético, y con José Luis Gómez (padre de Roberto Gómez, el único imputado por homicidio en este juicio).

Con este último dato se abrió el panorama y surgieron nuevas incógnitas. La mujer titular de la línea con la que se comunicó Virginia Mercado es Magdalena Cruz, una empleada doméstica que vive en la zona del Siambón. Cuando surgió su nombre en la declaración, el tribunal decidió llamarla a prestar declaración.

Cruz trabaja como personal doméstico en un domicilio de calle Francia y Avenida Soldati, donde viven Macarena Bordato y su esposo Alejandro Agudo. Bordato se hizo conocida por un escándalo que protagonizó en septiembre de 2016 en el Aeropuerto Benjamín Matienzo, durante una protesta de pilotos. Durante su testimonio, Magdalena Cruz negó haber tenido conversaciones telefónicas con las hermanas Mercado, Gisela Rennis, Walter Acevedo y José Luis Gómez. Con respecto a este punto, aseguró que la línea telefónica desde la cual se realizaron esas llamadas está a su nombre, pero el aparato celular siempre estuvo en poder de sus patrones. Ellos fueron las que le compraron el celular en un shopping de Yerba Buena y le hicieron firmar la factura, pero ella, aseguró, nunca tuvo el aparato en sus manos. Al parecer, se trata de la misma línea telefónica por la que Cruz fue procesada en una causa por drogas.

Por otro lado, surgió de su testimonio su parentesco (prima hermana) con Mario Cruz, un policía que prestaba servicio en la comisaría de Raco en el año 2006. En su momento, cuando le tocó declarar al imputado Waldino Rodríguez, éste aseguró que cuando los hermanos Goitea le informaron del hallazgo del cuerpo de Paulina se lo comunicó de inmediato a un oficial de la policía de apellido Cruz, y le pidió que le notificara al subcomisario Enrique García, quien actualmente cumple una condena de 5 años de prisión por estar involucrado en el encubrimiento del crimen.

Como si esto fuera poco, Magdalena Cruz contó que para trasladarse desde su domicilio a la casa donde trabaja había contratado un remise para que la busque de su casa y la llevara al centro de esta capital. El chofer del vehículo se llama Diego Nieva. Casualmente, Nieva es la persona que firma, en calidad de testigo, el acta del hallazgo del cuerpo de Paulina Lebbos, que luego habría sido fraguada por los policías de la comisaría de Raco.

El testimonio dejó pasmados a los miembros del tribunal y las partes. En consecuencia, el Fiscal Diego López Ávila solicitó una serie de medidas, entre ellas un informa de las compañías de telefonía celular para registrar las llamadas de las líneas telefónicas de Mercado y Cruz y una planilla de los antecedentes de Bordato, Agudo y Cruz.

Vínculos con “La Inimitable”

Durante la tarde de ayer, declararon en calidad de testigos Nicolasa del Milagro Ruiz y Agustín Emilio Soto, padres de César soto, ex pareja de Paulina Lebbos y padre de su hija. Si bien negaron la pertenencia de su hijo a la barra brava de Atlético Tucumán, ambos reconocieron que César es fanático del club, asiste con frecuencia a la cancha y además tiene amigos de la hinchada. “El pintaba pasacalles y banderas para la hinchada”, aseguró su madre.

Por otro lado, los padres de Soto aseguraron que la relación entre su hijo y Paulina era “normal”. “Los dos eran celosos. Discutían como todas las perejas, pero yo nunca vi escenas de violencia”, aseguró su padre. Sin embargo, Virginia Mercado contó en su momento que Paulina le había confesado que en una oportunidad César Soto la había tomado del cuello tras una fuerte discusión. Está previsto que el lunes 5 declare César Soto.

El proceso entró en terreno pantanoso: una maraña de nombres que parecen no tener vínculos entre sí, pero que en un punto se conectan. A partir de ahora se seguirá la pista vinculada al tráfico de droga. En su declaración, Magdalena Cruz confirmó que anteriormente fue citada por la Justicia Federal porque desde su línea telefónica (la misma desde donde se cruzaron llamadas con las hermanas Mercado) se había registrado una llamada con un importante narco. Si surgen nuevas hipótesis que hagan presumir la comisión de un delito en esta línea se deberá reunir pruebas, abrir una nueva investigación y, en caso de prosperar, los implicados podrían ser juzgados en un nuevo juicio.

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