La Argentina puede ponerse de pie con la solidaridad desde abajo

20 marzo, 2020

Commentario

Derechos Humanos Tucumán

En medio de la crisis sanitaria más importante de las últimas décadas, el presidente Alberto Fernández decretó el “aislamiento social preventivo obligatorio”. Una medida necesaria, acorde a la gravedad del contexto de pandemia que impacta al mundo. Pero que parece poner a las fuerzas represivas en la primera línea de la contención social, como está sucediendo en algunas provincias sobre todo del norte argentino.

Si bien se anunciaron medidas económicas que apuntan a proteger a sectores más vulnerables (aumento de la AUH, bono para jubiladxs con la mínima, etc.), la crisis puede profundizar conflictos sociales latentes.

“En Tucumán hay más del 40 % de la población económicamente activa que tiene trabajo informal , en negro, precario, que todos los días tienen que ganar unos pesos para comer: feriantes, vendedores ambulantes, limpia vidrios, cuida coches, trabajadores de limón (solo van a recibir entre 20 y 35 años) trabajadores en comercios como bares, la mayoría en negro , ahora cerrados, y cientos de otras actividades. Va a haber hambre y aumentar las tasas de criminalidad como consecuencia de la calamidad”, explica Hugo Heredia, referente del Frente Popular Darío Santillán. El Frente se está reorganizando para, entre otras cosas, sostener las 26000 raciones semanales de comida que entregan en las barriadas de Tucumán.

Organizaciones feministas, al mismo tiempo, vienen denunciando que la cuarentena puede profundizar las violencias domésticas. Son innumerables las mujeres que deberán convivir con quienes las violentan. ““Sabemos que, por ejemplo el último relevamiento de la Corte sobre femicidios, determinó que el 75% se produjo en la casa”, sostuvo Josefina Kelly Neila, secretaria de Políticas Contra la Violencia por Razones de Género del Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad de Nación. Kelly Neila anunció que se está “ampliando la atención por si hay más llamados por el mayor tiempo de convivencia debido a las medidas adoptadas por la crisis sanitaria”. “Las mujeres pueden recurrir a la app del 144, bajarla en sus teléfonos o escribir un mail a linea144@mingeneros.gob.ar, y también apelamos a la solidaridad más que nunca, ya que no sólo la víctima puede llamar el 144, también testigos de esta situación si ella no puede hacerlo”, resaltó Kelly.

También se lanzó una campaña Solidaria para las Compañeras Trans/Travestis de Tucumán. “Desde Kompañeres de Tucuman Peroncha queremos pedirles colaboración y donaciones para las compañeras que encuentran limitada su única fuente de ingreso económico en éste contexto”. Otro sector oprimido, vulnerado, cuyas condiciones empeorarán en este marco.

¿Cuántas personas viven en la calle? ¿Cuántas tienen patrones que les obligan a seguir trabajando bajo amenaza de despidos? ¿Cuántas personas no comerán estos 10 días porque no tienen ingresos? La cuarentena impacta de manera distinta según la clase social y el género.

Es claro que sobre las desigualdades vigentes, se suma una pandemia de pocos antecedentes históricos en el capitalismo moderno. Nuestras sociedades atravesaron guerras, hambrunas, etc. Pero no vimos una crisis sanitaria global de esta magnitud, con las consecuencias económicas que tendrá la actual. En la Argentina, es tal vez el momento de zozobra más importante para las generaciones nacidas con la democracia ya institucionalizada. Hay miedo, confusión, ansiedades.

El Gobierno Nacional está logrando transmitir tranquilidad con las medidas implementadas pero también con gestos políticos de realizar anuncios con la mayoría de sectores de la oposición. Sin embargo, eso no logra paliar la crisis sanitaria arrastrada desde años atrás, que se materializan en hospitales sin los insumos necesarios para afrontar la crisis en caso de profundizarse. Trabajadores y trabajadoras de la salud vienen haciendo (y seguirán haciendo) esfuerzos sobrehumanos para atender la situación, poniendo en riesgo su propia salud. Pero además denuncian que no hay lavandina, barbijos, escafandras, camisolines. Las condiciones mínimas para enfrentar una pandemia.

Este es el momento de declarar el default y no pagar un peso de una deuda totalmente ilegitima y fraudulenta. La principal deuda es con el pueblo argentino, con los que no tienen techo para hacer la cuarentena, con los que no tienen agua potable para lavarse las manos mientras compran alcohol en gel a granel y los supermercadistas especulan con los precios. Es el momento para que se reconozca a los trabajadores de la salud, no mediante aplausos, sino con un salario digno.

 

Desde abajo

Si bien parte de las medidas tomadas parecen ser racionales y necesarias, en estos momentos de crisis avanza el Estado policial y es una exigencia para las organizaciones populares estar atentos. Anoche, en Tucumán, fueron detenidas 10 personas. Apenas comenzada la cuarentena. En el Parque San Martín de Jujuy, personas fueron dispersadas con balas de goma y perseguidas por policías locales (según la policía, se trató de un simulacro; según medios periodísticos, fue una escena real).

Nuevamente, la represión policial parece apuntar contra los sectores populares, contra trabajadores y trabajadoras. Así lo demostró también la municipalidad de San Miguel de Tucumán secuestrando motos de quienes usan ese vehículo para hacer deliverys, autorizados por el decreto nacional de aislamiento. Entre la intención y el mensaje del gobierno nacional y la aplicación en algunas provincias, hay una distancia enorme.

La policía tucumana es la misma que en 2013 se declaró en huelga y generó al menos más de 20 muertos e impulsó saqueos por doquier. La misma que ejecutó a Facundo Ferreira y que asesinó a Ismael Lucena. La misma que cada semana detiene a cientos de pibes con el amparo de la ley de contravenciones solo para sacarles plata. La misma que está involucrada en la trata de personas y en los circuitos de narcomenudeo. ¿Esa es la policía que nos va a cuidar?

“Mi consejo es que todxs bajen un cambio con los discursos punitivistas contra lxs viajerxs .. contra quienes deberían hacer cuarentena. Pedir cachiporra y linchamiento contra el cheto que viajó se volverá, inevitablemente, una acción contra las clases populares. Nuestra tarea no es cazar   a quienes contagiaron .. nuestra tarea es aislarnos. Seamos responsables”, concluyó Matías Lorenzo Pisarello, especialista en Seguridad democrática e integrante de Andhes.

De la crisis sanitaria y social se saldrá entendiendo al otro no como enemigo, sino como posibilitador de condiciones de salud. Se sale creando nuevas formas de estar en el mundo. Hay una responsabilidad individual y social que tenemos que cumplir. Reforzar lazos solidarios, pensar en que no estamos solos/solas y que, por lo tanto, la salida a esta situación no puede ser solitaria. “La respuesta solo estatal y gubernamental es insuficiente y va a ser insuficiente. Así que hay que ver qué hacer como población también para trabajar contra está crisis humanitaria con múltiples factores de riesgo”, concluyó Hugo Heredia.

El cuerpo de delegados del Astillero Rio Santiago muestra un camino de solidaridad de trabajadores, poniéndose al servicio de fabricar alcohol en gel para distribuir. Las grandes empresas farmacéuticas y de la alimentación van a facturar millones en medio de esta situación, el Estado debe intervenir para que bajen los precios al público y bajando la tasa de ganancia. Si no lo hacen debería hacerse cargo de esas empresas pues brindan un servicio esencial. Se puede garantizar la comida en los barrios y el control sanitario con la ayuda de los movimientos sociales, comedores y merenderos, que sean las organizaciones las que persuadan a vecines de no salir a las calles, no la policía que les persigue permanentemente por ser pobres.

Una crisis es una oportunidad. En este caso, para que la argentina de abajo se ponga de pie.

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