Policías balearon a un joven de Villa Muñecas

6 octubre, 2017

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Derechos Humanos Gatillo fácil Territorial Tucumán
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Facundo volvía a su casa el miércoles al mediodía cuando una patrulla empezó a perseguirlo. Con los brazos en alto, se paró y sin mediar palabras, le dispararon en la pierna una bala de goma. A partir de allí, comenzó una batahola con los vecinos y familiares donde vecinas fueron golpeadas, niñas amenazadas y un policía recibió una pedrada. Videos:

“Andá a comprar cemento”, le pidió Vicky a su hermano Facundo. Nunca pensó que un simple mandado podía terminar en una batahola con él herido por una bala de goma, su hija de 14 años siendo apuntada por un policía con una Itaka y sus vecinas y ella misma golpeadas.

El miércoles Facundo volvía por la avenida Francisco de Aguirre cuando en la esquina con Castro Barro una camioneta policial le empezó a hacer señas que pare. Como venía de comprar cemento y hacía menos de una semana habían recuperado la moto luego de que se la secuestraron a su hermana en un operativo municipal, decidió no frenar. La policía lo empezó a perseguir. Entonces sí paró, se bajó con las manos arriba y un policía le disparó sin mediar palabra. La bala de goma le dio en la pierna. “No querés parar porque venís de robar, eh”, le recriminó el uniformado mientras le seguía apuntando al pecho. A partir de eso comenzó una discusión, donde intervinieron vecinos y familiares que chocaron contra más de 30 policías.

“Cuando le dispararon a mi hermano, salí corriendo. Empecé a gritarles que porqué le dispararon. Entonces se subieron a la camioneta y desde ahí uno me disparó a los pies. Entonces los vecinos lo agarraron a ladrillazos. Lastimaron a uno. Se fueron y a cuestión de segundo taparon el barrio con policías”, contó Vicky a APA!

El conflicto se trasladó una cuadra, justo al frente de su casa. Enojados, los policías quisieron entrar porque vieron a Facundo que se había refugiado allí. La hija de Vicky, de 14 años, se paró en la puerta para impedirles el ingreso. Le apuntaron también al pecho.

Laura Díaz es vecina de Villa Muñecas. Vio muchos policías en la calle y a su hermano discutiendo con ellos. “Ahí me entero que casi lo balean a mi hijo de 10 años y a mi sobrina de 2 años. Un vecino estaba discutiendo con la policía y le digo: ‘dejálo ya’. Y ahí uno me agarra, me empieza a amenazar y a zamarrear. ‘Vos culiada hacete a la orilla porque te voy a hacer cagar’”, denunció que le dijeron. Laura había visto minutos antes a Facundo volviendo en moto, despacio, tranquilo, con la bolsa de cemento.

También Claudia Escudero estuvo presente y vio todo lo que pasó. “Los policías estaban muy enojados, como sacados. Les apuntaban a las criaturas buscando al que tiró el hondazo que le pegó a uno de ellos. Agarraron a una mujer de los pelos y le pegaban piñas. En los videos se escuchan los gritos reclamando ‘¡por qué le pegan a las mujeres!’. También hicieron disparos al aire, al piso y a un niño le apuntaron aunque no le dispararon”, contó.

Los vecinos contaron al menos 3 camionetas (que serían de la comisaría 12) y diez motos del 911. Eran casi todas mujeres las que estaban en el lugar. Muchos niños que caminaban volviendo de la escuela. En ese escenario fue que los policías dispararon balas de goma, golpearon a vecinas e intentaron ingresar ilegalmente a la casa del joven baleado. Los vecinos, enojados, reaccionaron tirándoles piedras lo que impidió que puedan detener a Facundo.

Su hermana ahora tiene miedo. “Tengo una grutita en la puerta de mi casa porque mi hijo se suicidó hace un mes. Anoche pasó otro policía en la camioneta dos veces y los amenazó a los chicos que se juntan ahí”, lamentó Vicky.

Claudia reforzó ese sentimiento. Contó que los vecinos también tienen miedo. “Por más que no tengas nada que ver, ellos se la agarran con vos. Los policías ven grupitos de dos o tres personas y los paran, los dan vuelta y los revisan. En el último mes se puso más fea la cosa. También son frecuentes las detenciones por contravenciones. Los llevan sin razones y los tienen incomunicados”, denunció.

Ahora los vecinos analizan presentar la denuncia en Tribunales. Pero, sobre todo, piensan cómo evitar las represalias de los policías que se fueron vociferando ‘vamos a volver y van a ver’.

Matías Lorenzo Pisarello es abogado y referente del área de Seguridad y Derechos Humanos de Andhes (Abogados y Abogadas del NOA en Derechos Humanos y Estudios Sociales). Hace una semana estuvo dictando una capacitación en el barrio. Por eso no le sorprendió lo sucedido. “Lo sucedido en Villa Muñecas puede parecer inverosímil, sacado de una película de ciencia ficción y eso es lo más triste. Es una realidad diaria, negada sistemáticamente por los funcionarios estatales y que día a día aumenta en los barrios más humildes de la provincia. Nadie recepciona  denuncias de violencia institucional, nadie las investiga y mucho menos se sanciona a policías violentos y corruptos. Es necesario unirse, planificar estrategias populares de denuncias colectivas y evitar que ésta escalada de violencia policial siga cobrándose más víctimas”.

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