Por un comedor universitario de y para lxs estudiantes

15 junio, 2017

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Luego de reiterados reclamos con respecto al funcionamiento de nuestro comedor universitario 27 de Agosto lxs hijxs del Tucumanazo, el Centro Único de Estudiantes de la Facultad de Filosofía y Letras (CUEFyL) recibió al Secretario de Bienestar estudiantil de la UNT Gustavo Vitulli, responsable del funcionamiento del mismo. Las principales demandas son la eliminación del cupo que pesa sobre los menús estudiantiles (actualmente se sirven menúes para 200 personas), y eliminación del lucro sobre los mismos (deberían servirse a precio de costo). A esto se suma la inexistencia balances sobre su funcionamiento y la falta de respuestas sobre la procedencia de los fondos, el salario de los trabajadorxs y el destino del dinero recaudado de la cafetería y platos servidos al público en general. Por Fátima García, militante sector estudiantil del FPDS – CN La Dario Santillán*.


En dicha reunión, el secretario dijo no tener decisión al respecto y desconocer los balances, sugiriendo dirigirnos a la rectora quien tiene el poder de decisión sobre el comedor.
Es por esto que el pasado martes, en la sesión del Consejo Superior de la Universidad Nacional de Tucumàn (UNT) lxs representantes del CUEFyL pedimos la palabra para exigir respuestas. Sin embargo, por pedido de la Decana de Filosofía y Letras, Mercedes Leal, y la rectora, Alicia Bardón, se decidió no otorgar la palabra aduciendo desconocer la situación.
El comedor universitario es una conquista histórica del movimiento estudiantil. Cerrado por la última dictadura militar, fue logrado reabrir luego de la toma del 2013. La potencialidad del comedor se remonta al histórico rol que tuvo como lugar de encuentro y organización de lxs estudiantes, como lo demuestra el haber sido el principal centro de donde se generó uno de los tucumanazos. No fue casual así que luego de casi 40 años sea reabierto únicamente por la lucha estudiantil, y no por la gestión de alguna autoridad o funcionario de turno.
La toma del 2013, fue desencadenada luego de los dos casos de abuso sexual de las que fueron víctimas compañeras nuestras en las inmediaciones del parque 9 de julio. En ella, partimos de la premisa que más policías no era igual a más seguridad, y que las violaciones no eran un caso de seguridad, sino de violencia de género. Es por esto que el comedor fue tomado como un eje central de la lucha, ya que permitiría no sólo reducir la necesidad de buscar un lugar para almorzar fuera del predio universitario, sino generar un espacio de encuentro que permita la organización y discusión de lxs estudiantes para trabajar estas problemáticas.
A su vez en la sesión del Consejo Superior, la decana Leal se refirió todo el tiempo al comedor como un servicio, cuando lxs estudiantes lo hemos planteado desde un comienzo como un derecho y una garantía de acceso a la educación pública. Junto con esto, la decana plantea que hoy no existe ningún problema con el comedor. Esto nos llama poderosamente la atención, ya que el comedor además de ser un lugar de encuentro y organización cumple una función imprescindible para la vida cotidiana de lxs estudiantes: nos permite acceder a un plato de comida a lxs que debemos quedarnos en la facultad todo el día para cursar, y es un garante de la continuidad de cientos de estudiantes.
Nos preguntamos ¿Cómo puede ser que no haya ningún problema, si solo se sirven cerca de 300 platos al día, para más de 6mil estudiantes inscriptos, tan solo en Filosofía y Letras? ¿Ante una situación nacional de ataque frontal al bolsillo del pueblo trabajador, buscar lucrar con nuestras necesidades no es como mínimo un tema para repensar?
Ante los hechos sufridos por una compañera de psicología, quien fue intentada secuestrar en el mismo centro Prebisch, creemos imperiosa la necesidad de tratar estos temas y poder seguir tomando el comedor como un espacio propio de lxs estudiantes. Debemos retomar los planteos ya realizados en el proceso de las tomas del 2013, donde el comedor fue parte de una mirada integral que permitiría tanto resguardar a las compañeras de atravesar el parque por un plato de comida, así como tener un lugar de encuentro de lxs estudiantes para organizarnos contra la violencia de género y muchas otras problemáticas que nos atraviesan y son negadas por las autoridades.
Es por eso que seguiremos exigiendo un comedor para todxs, donde no se lucre con nuestras necesidades, donde todxs puedan acceder a un plato de comida y donde lxs estudiantes puedan participar activamente de su gestión!

*Esta columna fue escrita colectivamente entre los integrantes de del sector estudiantil del FPDS – CN La Dario Santillán

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